La sanacion espiritual en cuerpo y alma
La sanacion espiritual restablece la conexión perdida entre el cuerpo, el alma y el espíritu, a través de distintas técnicas: la meditación, la armonización energética y la toma de conciencia del sentido profundo de la vida. Cada síntoma de la enfermedad busca expresar en el cuerpo lo que falta en la conciencia. Sabemos que en el ámbito de nuestra cultura es difícil digerir estas ideas, pero también sabemos que el que capta esta verdad podrá entender mucho mejor lo que le ocurre. Dicen que la enfermedad es la forma de meditación de Occidente, ya que dirige la atención hacia dentro, permitiendo una auto-observación interior que nos lleva a experimentar nuestra conciencia profunda y a darle su realización. Algo similar nos sucede en las malas situaciones de la vida, pues (como habitualmente se dice) en tales circunstancias nos acordamos más de Dios.
El camino de la salud no consiste en combatir la enfermedad, sino en comprenderla para luego transmutarla. Si enfermar es aprender, entonces enfermar también es sanar, es decir, trascender la percepción dual y fragmentada de la existencia humana. Como bien sabemos, toda crisis nos lleva a un crecimiento. La sanación (rofé) se produce desde el interior; la curación (rapó), en cambio, viene de afuera, representando el esfuerzo pro despertar al sanador interior. El médico cura, pero la naturaleza sana. Curar implica el esfuerzo científico para cambiar lo que sucede en el cuerpo, mientras que sanar es la experiencia humana del esfuerzo por recuperarse y encontrar una nueva salud, que conlleva trascendencia.
