Donar organos es costoso
La familia del donante no tiene que pagar nada. Si tuvieran problemas en este sentido, hay que dirigirse a los organismos correspondientes. Siempre hay que donar todos los organos. El donante puede especificar qué órganos quiere donar. El equipo médico que trata en vida al donante no es el mismo que se encarga de la ablación de órganos y ninguno de estos dos integra un equipo de trasplante. El centro asistencial donde el donante realiza el tratamiento, no notifica a la organización de procuración de órganos hasta que todos los esfuerzos por salvar su vida han sido en vano y se ha determinado la muerte.
Según lo establece la ley, la muerte es certificada por al menos otros dos médicos, uno de ellos neurólogo o neuro-cirujano, que no pueden integrar ningún equipo de ablación ni de trasplantes. Los médicos no deciden el destino de los órganos, sino que esta tarea es exclusiva del centro de procuración de órganos. Se pueden donar los órganos de personas de cualquier edad, incluso de un recién nacido. No existe una edad máxima, pero en general se acepta la donación de personas menores de 70 años.
