
Se dice del jaspe rojo que es la piedra de la pasión, de los sentimientos intensos y las grandes emociones. Se la considera un estabilizador amoroso, ya que tiene fuertes vibraciones energéticas. Además, es beneficiosa para los que padecen de timidez y falta de decisión.

Contrariamente a lo que mucha gente piensa, la pasión también ha de ser alimentada. Hay que estar en los detalles y reinventar cada día las estrategias de seducción, a la vez que, reservarse un espacio para estar solos o compartir con otras personas que no sean nuestra pareja. En este sentido, la falta de respeto constituye una forma de destruir la pasión, como así también, lo es la baja autoestima.